Esta entrada se podría definir con una palabra “Equilibrio”, en resumen eso es sostenibilidad alcanzar una armonía tanto interna como externa.

 

Lo que es sostenible se sostiene por sí mismo en todos los ámbitos.

 

Así que una empresa sostenible es la que mantiene un equilibrio que le permite desarrollarse en armonía con su propia naturaleza y el entorno que la rodea.

Imagina que es un árbol que va creciendo y aportando vida al ecosistema, a la vez se regenera, se nutre y mantiene un equilibrio con el entorno de forma casi mágica.

En un principio las empresas, o la mayoría, se creaban para ofrecer soluciones a necesidades de la sociedad y algunas llevan la sostenibilidad en su ADN, mantienen esa reciprocidad tanto interna como externa, funcionan de forma natural, nacieron con la idea de aportar y su alma es pura sostenibilidad.

Otras en el camino se transformaron y en algunos casos, su objetivo principal cambió por ganar dinero a toda costa, una muestra clara de ausencia de equilibrio y cuando la base está vacía, al final el árbol cae…

 

Una abeja productora de miel, no se plantea cambiar de oficio para obtener mayor rentabilidad, sigue manteniendo su esencia, sigue siendo abeja.

 

Las empresas u organizaciones actualizadas nacen y se desarrollan con la intención de aportar o mejorar la sociedad, ya sea ofreciendo productos o servicios y por supuesto son rentables, se “sostienen” por sí mismas también económicamente hablando, pero aportando valor y soluciones, en lugar de crear necesidades y a la vez siendo responsables con las personas y el planeta.

 

Al igual que la naturaleza mantiene un equilibrio constante, los humanos y con ellos el mundo empresarial también tiene que armonizarse en esa línea, vamos en el mismo barco, el planeta Tierra.

 

Nos encontramos ante un periodo de cambio, está abierta la oportunidad de evolucionar, al ser evidente que la forma de funcionar, fomentada por el fondo de producir y consumir sin “límite”, alcanzó su tope y, ahora está en marcha una transformación en la que se conjuga la tecnología con lo tradicional manteniendo los valores humanos, para alcanzar la armonía terrenal, también en el mundo empresarial.

Cuando hablamos de Sostenibilidad, también hablamos de Responsabilidad Social Corporativa y de Economía Circular, pues son caminos o herramientas similares para alcanzar el equilibrio en el tejido empresarial y por ende también en la sociedad.

 

El camino para avanzar hacia el desarrollo sostenible es con un modelo de gestión responsable de las organizaciones.

 

¿Puede cualquier organización ser sostenible? Depende de su motivación, lo primero que tiene que plantearse es cuál es su verdadera aportación a la sociedad y a partir de ese punto, realizar un análisis de su ámbito económico, social y ambiental para así valorar en la globalidad su nivel de sostenibilidad.

 

 

La gestión sostenible es el arte de dirigir la organización del siglo XXI, planificando los procesos con criterios de máxima eficiencia y manteniendo la armonía con las personas y el planeta

 

 

Si quieres conocer más estás invitad@ a dar un paseo por RSC

 

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